Veo un montón de blogs, bares, restaurantes etc. que hacen referencia a las entrañables recetas de las abuelas. Sinceramente me da envidia, porque yo he tenido que ser autodidacta en la cocina. Ni mi abuela ni mi madre cocinaban ni siquiera medianamente bien. De ahí el nombre de este blog.
martes, 19 de octubre de 2010
Donostia y Oviedo
Pues ya estamos por aquí de nuevo y queremos compartir nuestra experiencia en este viaje. Hemos estado en San Sebastián, en Oviedo y en León pasando unos días. Hemos tenido suerte con la climatología. En Donostia nos hizo un tiempo sensacional, incluso pasamos calor. En Oviedo estaba nublado y nos llovió un poco el primer día, pero el segundo día no hizo mal tiempo. Y los 6 días que hemos pasado en León han sido con un tiempo magnífico. Por las mañanas un poco de fresco, pero en cuanto salía el sol se estaba de miedo.
San Sebastián nos ha gustado mucho. Lo que hemos visto nos ha cautivado. Es una ciudad preciosa y nos hemos sentido muy agusto con la gente que hemos conocido. Los bares de pinchos son fantásticos y muy originales. En cualquier barcillo de pinchos tiene una vinoteca para servir los vinos a su temperatura correcta. En bastantes hemos visto una máquina que además de conservar el vino a la temperatura correcta y al vacío para que no se estropee, suministra la dosis adecuada para una copa. A ver si aprenden por aquí abajo y de una vez se dan cuenta que "temperatura ambiente" no significa 38 grados a la sombra en agosto.
Están las barras de los bares completamente llenas de pinchos de todas clases a cual más buenos. Además tienen pinchos calientes espectaculares. Nos llama muchísimo la atención el hecho de que al estar expuestos en la barra sin protección alguna, la gente fuma, tose y habla encima de los pinchos. No creemos que sea lo más adecuado, pero llevan así desde siempre y nadie se ha muerto de eso. ¿No?. El caso es que todos los que probamos, y fueron muchos, estaban tremendos. Nos gustó mucho el bar Aralar, en la calle Puerto,10. Unos pintxos tanto fríos como calientes sensacionales. Excelente sidra y txacolí y un tipo simpático el que nos atendió las veces que fuímos por allí.
Esta máquina estaba en plena calle de San Sebastián. Nos dejó boquiabiertos. En la parte de la derecha dispensa botellas reutilizables de plástico o de vidrio de 1/2 y de 1 litro. En la parte izquierda dispensa la cantidad solicitada de leche fresca pasteurizada al precio de 50 céntimos el medio litro y a 1€ el litro. Nos quedamos con las ganas de probarla, pero a esa hora íbamos bien servidos de pinchos y de sidra, así que no era el momento de tomar leche fresca.
El tema alojamiento merece una mención importante. En Donostia nos alojamos en el hotel Tryp Orly de 4 estrellas. Para lo que cuesta una noche 160€ sin desayuno, y lo que ofrece no merece la pena. Nos pareció que le sobraban por lo menos dos estrellas. Las camas bastante malas. Te clavas en la espalda los muelles del colchón. Está bastante antiguo todo y el parking cuesta 20€ adicionales por noche. El día de la salida pretendieron cobrarnos consumiciones de minibar que no habíamos realizado. Lo único bueno que tiene es su situación, a 20 metros de la preciosa playa de La Concha. El Wi-Fi era de pago a 2€ la hora.
Oviedo ya lo conocíamos. Nos encantó hace 5 años y por eso hemos vuelto. Esta vez no ha sido lo mismo. Los sitios que ya conocíamos han girado bastante hacia la tan extendida por desgracia costumbre de "dar leña al turista". Me parece una política muy equivocada, pero allá cada cual. Esta vez no hemos tenido mucha suerte con los establecimientos que hemos visitado. Seguro que existen cientos muy buenos, pero en dos días esta vez no los hemos encontrado. El sábado tempranito salimos de San Sebastián con destino Oviedo por la N-634 y todavía en Cantabria a unos pocos Km de la frontera con Asturias paramos en un restaurante de carretera muy bonito. Primer chasco. Lástima que no recuerdo el nombre. De malas maneras nos gritan desde lejos que no sirven a las mesas. Nos levantamos y extrañados porque había carta y menú del día, nos ponemos a mirarlo. Yo pensaba que como leches te ibas a servir un menú en la barra. Pero bueno, qué se yo. En estas que otra vez la misma chica y con la misma mala leche nos quita de las manos la carta y espeta hoy no hay menú. Y se larga. Nos quedamos planchados y decidimos irnos a gastar nuestro dinero a otra parte. Lo cierto es que ya no encontramos mucho más que nos apeteciera y decidimos tirar hasta Oviedo. Llegamos al hotel (luego lo comentamos). Nos duchamos, descansamos un rato y nos vamos a dar una vuelta por Oviedo. Estábamos hambrientos tras el incidente del sitio aquel. Entramos en una sidrería restaurante, Mater Asturias, en la calle Caveda, y pedimos mesa para cenar.
El chico nos acompaña a un bonito comedor y desde lejos otros dos camareros nos hacen señas con el dedo diciendo que no. Nos sueltan a grito pelado que es muy temprano y que la cocina no abre hasta las 20:00. Miro el reloj y tengo las 19:50. Nos quedamos los dos y el camarero que nos acompaña planchados. El pobre chico se pone rojo de vergüenza y no sabe qué decir. Nuevamente decidimos gastar nuestro dinero en otra parte. Creo que si nos sientan en la mesa, nos explican educadamente que la cocina no estará abierta hasta dentro de 10 minutos y nos ofrecen tomar un aperitivo mientras, aunque lo paguemos nosotros hubiesen quedado como profesionales. Buscando entramos en El Cachopito, en la calle Gascona. Nos atendieron muy bien. Es una sidrería con dispensadores automáticos de sidra a 40cent el culín. Tomamos un cachopo, una especie de San Jacobo hecho con dos filetes finitos de ternera y relleno de jamón y queso. Buenísimo. Lo sirven con patatas fritas y ensalada. Por poner alguna pega decir que el aceite de la fritura se notaba bastante pasado. Nos sentamos cerca de la cocina y pillamos un olor terrible a fritanga en la ropa y en el pelo.
Al día siguiente, domingo, nos recomendaron para almorzar el restaurante Terra Astur, también en la calle Gascona. Es un sitio muy bonito con dos comedores y que además de restaurante vende productos típicos para llevar. Nos atienden de manera correcta y pedimos dos solomillos de buey y una botella de Azpilicueta. El vino a un precio excelente y servido a la temperatura correcta. La carne acompañada de patatas y ensalada. Las patatas fritas con buen aceite y sin sabores extraños. La carne sabrosa y por poner algún pero, algo reseca por exceso de parrilla. Terminamos de comer y no nos entraba postre. Estábamos disfrutando nuestro vino tranquilamente y nos plantan la cuenta en la mesa sin haberla pedido. Detalle feo, descortés e inadecuado. Al final lo estropearon.
Por la noche cenamos de nuevo en el Cachopo. Por lo menos son muy corteses y correctos en su atención. Nos tomamos una fantástica ensalada y una espectacular tabla de quesos de la tierra. Nuevamente nos atienden maravillosamente y la sidra está divina.
Nos hospedamos en el hotel Los Astures, situado en el Campo de los patos, 7. Es un hotel de tres estrellas al que le sobran las tres. Nos dieron una habitación en la planta baja. Ruidosa a más no poder. El ruido de los desagües de las plantas superiores era escalofriante. El ruido de la calle tremendo. Calurosa porque no disponen de aire acondicionado, y si abres la ventana, al ser planta baja, das la mano a los que pasan por la calle. Incluso los puedes invitar a pasar. Las camas no eran malas. Eran vergonzósamente terroríficas. Ni siquiera dando la vuelta al colchón mejoró. No pegué ojo en los dos días. El Wi-Fi de pago a 3€ la hora.
Sacamos como conclusiones que la cosa está mala. Mu mala. Pero si el turista pagando una pasta ni se encuentra cómodo en los hoteles, ni lo tratan bien en los restaurantes, la cosa se va a poner más mala todavía. Vamos, me parece a mí.
En León estuvimos 6 días porque allí conocemos gente. Para León haremos una entrada dedicada.
Me alegra estar en casita de nuevo, durmiendo en mi camita y duchándome en mi ducha. Qué bien se está de vacaciones, pero cómo se hecha de menos la casa de uno.
Parece una chorrada, pero tenía mono de blog. Poco a poco me pasaré por vuestros blogs e iré viendo lo que habéis publicado en estos días.
Un abrazo a todos.
Etiquetas:
Bares y restaurantes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Me quedo con tu ultimo parrafo, Jose...se está muy bien de vacaciones, pero como en casa, (casi) nunca!
ResponderSuprimirMe ha encantado el peregrinaje por restaurantes, no hay derecho q pasen estas cosas hoy en dia, con tanta oferta de restaurante y q haya gente q sepa hacer tal mal las cosas....me quedo con las cosas buenas...
Un abrazo y bienvenido,
Hola amigo! cuanto me alegro de tu regreso, vaya que si!
ResponderSuprimirDonosti, pasé tres meses enteritos por cuestiones de curro. Los pintxos, de muerte, joer que bien los hacen, yo desayunaba en un sitio que era divino, unas mermeladas de quitar el sentio... el hotel...que chungo niño, la primera mañana que me levanto... joer, no hay agua, pero ni caliente ni fría! ´casi me da algo, en ese sentido muy mal pero la gente, vaya con la gente, me lleve un recuerdo fantástico de la gente de San Sebastian. Otra cosa, la ciudad, para mi, de las más bonitas de España, os fijasteis en el suelo de las calles, son pintados! en fin, me encantó.
No conozco ni Oviedo ni León pero lamento que se trate así a la gente, mal lo llevamos, como bien dices tú, apañaos!
Un besote y espero con ganas tu relato de Leós, besotes muy grandes a tu padre y por supuesto a Eva.
Bienvenidos! Las vacaciones son geniales, pero es verdad que se añora la casa de uno :)
ResponderSuprimirYo he estado varias veces en Oviedo, lluvioso y gris y soleado y caluroso, y creo que sin un poquito de lluvia (un poquito) no es lo mismo :P Me alegro de que tuvierais suerte con el tiempo, aunque no tanto con los locales.
A ver la entrada de León, ciudad en la que sólo pasé una noche de paso y me gustaría conocer más.
Un abrazo
Qué interesante lo que cuentas, entiendo perfectamente tu estado de ánimo y tu protesta, of course. Desde luego lo mejor que podéis hacer es lo que habéis hecho, largaros de esos sitios con el dinero a otra parte, y fuera.
ResponderSuprimirPero no es lo normal que ocurra todo esto en un sólo viaje, ¡caray que mala suerte!, pero está claro que se tiende a la mediocridad. No sabemos si es por el tipo de empleados que contratan, si porque estamos todos tan quemados que es imposible disimularlo o porque la gente no quiere trabajar, ni idea.
Pero es muy triste.
Bien por contarlo, y apuntados quedan los hoteles, por si acaso, que esto es muy importante.
Un saludo y bienvenido ¡qué agusto se está en casa!
Hola José bienvenido aunque por lo que cuentas estabas deseando volver a casa. La verdad es que habéis tenido mala suerte, espero que en León haya sido diferente. Me quedo definitivamente con Donosti me parece una ciudad preciosa y los pinchos ni los comento.....Lo dicho me alegro que estés de vuelta. Un abrazo
ResponderSuprimirHola jose, al final mi marido va a tener razon, no merece la pena salir fuera jajaja.
ResponderSuprimirPero aqui en nuestra querida tierra, no creas que son tan agradables en todos los sitios, este verano estuvieron mis hijos de vacaciones, y fuimos a loa Italianos, de la calle ancha, a tomar un helado, cogimos dos mesas porque eramos muchos, y despues de 30 minutos esperando por los camareros que estaban apoyados en el mostrador de chachara, nos levantamos haciendo ruido para que nos oyeran, y nos fuimos, ya en San Francisco estuvimos muy bien atendidos.
Despues se quejan de los jefes, seguro que estos estaban en la huelga, bueno paisano, me alegra ver y leer tus aventuras, un besito
Me lo he pasado muy bien con tu crónica porque es de verdad con los bueno y con lo malo.Ya siento que para un rato que paras en Cantabria la experiencia haya sido mala pero es lo que hay y hay que decirlo.Al turismo hay que mimarlo ¿ o no ?
ResponderSuprimirBueno, poco a poco ya te irás situnado.
Un abrazo,
María José.
Qué mala suerte con los hoteles y restaurantes, pero es cierto que cada vez se trata peor al turismo. Si no les gusta el trato con la gente que busquen trabajo en fábricas, pero sienta fatal que te traten de esa manera. Mal vamos actuando de este modo por eso cada vez vienen menos turistas.
ResponderSuprimirBesos.
Gracias Sonia.
ResponderSuprimirEs justamente lo que pienso. Tal vez algún día me anime y escriba un libro. Se titulará 25 maneras infalibles de hundir un negocio.
Besos.
Sara,
yo también me alegro de estar otra vez por aquí. Os hechaba de menos a tod@s.
Donosti nos cautivó. Oviedo es muy bonito, pero esta vez no hemos tenido mucho acierto a la hora de elegir. Otra vez será.
Acerca de León, ya os contaré. Allí hemos estado 6 días.
Besos.
Liliana,
ResponderSuprimirDe verdad que llega el momento de que se apetece estar en casa.
Intentaré hacer algo bonito de León.
Besos.
Morena,
Afortunadamente el balance es positivo, pero estas cosas dan mucha rabia cuando uno hace el esfuerzo de salir a ver otras cosas y a disfrutar de la gastronomía de otros sitios.
Coincidimos en lo de Donosti.
Besos.
Mamen, si la tendencia no cambia, no creas que a tu marido le va a faltar razón.
ResponderSuprimirDe Cádiz, fijate. Si alguien me pide que recomiende 5 sitios, pasaría apuros. De El Puerto, ciudad donde vivo desde hace 18 años y a la que quiero mucho, lo pasaría mal para recomendar dos. Es triste, pero es lo que hay.
Besos.
Hola María José,
ese bareto de carretera afortunadamente no es significativo de Cantabria, como no lo son de Asturias esos otros tan malos. Hace 5 años estuvimos tres días en Santander y también en Oviedo y la experiencia fue positiva.
Veo que has cambiado tu imagen. No te he reconocido y he tenido que mirar tu perfil.
Besos.
Hola Cocinera,
es una pena. Por aquí pasa lo mismo. No se dan cuenta de que hoy día sale más barato irse al caribe 15 días con todo incluído que pasar 15 días en cualquier rincón de España pagando estancia en hoteles y comiendo en la calle. Si los hosteleros no cambian esta tendencia se va a ir a hacer puñetas el turismo interior y exterior. Es un negocio que mueve mucho dinero y es un pilar importante de nuestra economía. Si no se cuída malo. Muy malo.
Besos.
Me alegro que hayais disfrutado.
ResponderSuprimirOs hemos echado de menos.
Un beso
Hola!
ResponderSuprimirParece que tuvisteis un buen viaje, me alegro por ello :)
Por aquí, provincia de Barcelona, también tenemos esas máquinas dispensadoras de leche (1 euro el litro) auqnue de otra empresa.
Puedes llevar tu propio envase de casa.
El sabor está bien aunque no es leche de vaca real 100%
feliz jueves!
Gracias Su. Yo también os he echado de menos a todos.
ResponderSuprimirUn beso.
Gracias Laura.
Yo no las había visto nunca. ¿Qué quieres decir con que no es leche de vaca real 100%?. Ahora si que me dejas pasmao.
Besos.
Hermosas fotos...Lamento que algunos de su visita fue decepcionante. Todavía espero que usted tuvo algunos diversión y Bienvenido a casa :)
ResponderSuprimir