Parece muy lejano cuando hace un año me decidí animado por Eva a empezar este blog de cocina, pero lo cierto es que el año ha volado. Y no por que haya sido aburrido ni corto. Ha sido largo. Larguísimo y han ocurrido multitud de cosas en su transcurso tanto a nivel global como personal, pero cuando uno llega a cierta edad los años parece que vuelan.
Tras más de ochenta entradas y un año entero publicando, he visto aparecer y desaparecer un montón de blogs. Y es que no es nada fácil mantenerse ahí. Esto engancha, pero ocupa bastante más tiempo del que en principio te imaginas. Confieso que a veces he pensado en dejarlo agobiado por no poder visitar, comentar y agradecer vuestros comentarios tanto como me gustaría. Son muchos los blogs que visito y tantas cosas que hacéis que merecen un comentario, que realmente si llevas palante tu trabajo (me refiero al que por el momento nos permite pagar la hipoteca), la familia, otras cosas en las que te ves involucrado, aficiones, salir a que nos de el aire, te queda en definitiva poco tiempo para tantas cosas. Algunos blogs aparecieron con muchísimo empuje y luego se desinflaron por completo. Otros aparecen y desaparecen a ratos. No me extraña en absoluto. Es por todas estas circunstancias por las que ahora tras un año, valoro muchísimo más el trabajo de aquellos que lleváis varios años en la blogosfera publicando constantemente varias entradas semanales de forma desinteresada. Valoro mucho vuestros comentarios, aunque sólo sea para decir que tiene buena o mala pinta aquello que has publicado con más o menos acierto, pero con muchísimo cariño y esfuerzo.
La relación que llegas a tener con otros blogueros es muy cercana. Sorprende como llegas a apreciar muchísimo a gente que no conoces de nada más que de esto, y que siempre están ahí dispuestos a dejarte un comentario de ánimo en momentos bajos, o a ayudarte rápidamente en cualquier cosa que necesites y esté en su mano.
Pensé en celebrarlo organizando algún concurso o algo por el estilo, pero creo que de momento me mantendré al margen de concursos. No por nada, sino porque ocupan más tiempo todavía, y si haces algo que involucre a más gente, debe ser algo bien hecho, bien planteado y bien atendido. Y eso requiere mucho tiempo. La mejor celebración posible de este añito publicando será seguir contando con todos vosotros. El año acaba con unos problemillas de salud que ya parecen superados y su inicio se plantea muy ajetreado. Varios proyectos personales me van a tener ocupado el primer trimestre, aunque en mis proyectos está seguir publicando y visitando de vez en cuando a todos nuestros blogs amigos.
Y como no quiero extenderme mucho, sólo me queda desearos a todos un 2011 en el que por fin salgamos todos a flote de esta mierda de crisis interesada y especulativa en la que nos han metido unos cuantos sinvergüenzas con la colaboración de otros tantos inútiles y que estamos pagando los mismos pardillos de siempre para que se forren también los mismos chorizos de siempre. Despedimos el 2010 en un estado de alarma militar, con una crisis económica de cojones, con más de 4 millones de parados, con casi un 16% de "ninis", con subidas de la luz, el agua, el gas, la gasolina, los transportes públicos, la edad de jubilación y aquí lo único que baja y baja es la bolsa, nuestra autoestima, y la confianza en la clase política. Quién iba a decirlo después de 35 años de democracia, de estado de ¿bienestar?, y con un ¿gobierno? de ¿izquierdas?. Qué miedo me da el 2011.
Muchas gracias por todo vuestro trabajo y vuestro cariño en vuestras publicaciones, comentarios y visitas.
Besos para ellas y abrazos para ellos.
