Veo un montón de blogs, bares, restaurantes etc. que hacen referencia a las entrañables recetas de las abuelas. Sinceramente me da envidia, porque yo he tenido que ser autodidacta en la cocina. Ni mi abuela ni mi madre cocinaban ni siquiera medianamente bien. De ahí el nombre de este blog.
miércoles 1 de junio de 2011
Ventresca de atún de almadraba confitada
Seguimos con recetas con el atún de almadraba como protagonista. Hoy os proponemos una ventresca confitada que es un auténtico lujo para los sentidos.
El confitado es una técnica de cocción de los alimentos sumergidos en alguna grasa y a baja temperatura. No vamos a profundizar demasiado en el tema porque para quién le interese profundizar, haciendo una simple búsqueda en la red encontrará muchísima información al respecto. Sólo recalcar que para que el proceso esté controlado en todo momento, se hace casi imprescindible un termómetro de cocina.
Partimos de material de primera calidad, como dos ventrescas de atún de almadraba frescas como esta.
Ingredientes:
2 ventrescas de atún
1l de aceite de oliva vírgen extra
3 hojas de laurel
3 dientes de ajo
Un puñadito de granos de pimienta negra, 12 bolitas, por ejemplo y 6 clavos
Cortamos la ventresca a trocitos tal como vemos en la foto. La limpiamos de cualquier resto de piel que pudiese tener. La secamos con papel de cocina y troceamos.
Ponemos en una cacerola ancha (nosotros usamos una de 24cm), un litro de aceite de oliva junto con el laurel, los ajos, el clavo y la pimienta.
Ponemos a calentar a fuego suave y controlamos con el termómetro que esté a 65ºC. En ese momento ponemos cuidadosamente la ventresca y ponemos la sonda del termómetro de tal manera que no toque el fondo de la cacerola para que no nos falsee la medida.
Nos aseguramos que la temperatura alcance los 65ºC y que no suba por encima de 70ºC. Confitamos durante 25 minutos.
Pasado este tiempo, apartamos del fuego y sacamos los trozos de atún. Lo podemos tomar tal cual con cualquier guarnición, en ensalada templada, en tostas, en pinchos.
Nosotros lo tomamos sobre un trozo de pan ligeramente tostado, regado con un poco de aceite del confitado y con unas escamas de sal de Maldon por encima. Espectacular.
Pinchad sobre la foto para verla en grande, porque no podemos perder detalle. Maridaje ideal con un oloroso de Jerez. Probadlo y ya me contais.
¿Que hago con tanto aceite luego?. ¿Lo tiro?. ¡ Nooooooooo !. Lo colamos y lo guardamos en su botella original. Lo reservaremos para otras preparaciones, como freír pescado, guisos etc.
Salud y buen provecho.
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Esto ahora mismo me lo comía yo de desayuno, como me gusta el atún.
ResponderSuprimirSaludos
Que tostas tan buenisimas!!!!!!!
ResponderSuprimirBesos
Tiene que estar deliciosa! nunca he confitado nada, pero lo que he probado sí que me ha gustado
ResponderSuprimirMadre mía qué delicia de ventresca!!! Impresionante. Quién la pillara, tan buena como la que has hecho.
ResponderSuprimirpues fantastica.
ResponderSuprimirQué buenísima es una ventresca de buen atún bien cocinada. El aspecto que tiene así, confitada, es impresionante. Nunca he confitado nada en la cocina, me da algo de miedo, pero algún día lo intentaré :)
ResponderSuprimirUn abrazo
Esto es un placer para la vista, y para el gusto ya ni digamos... Culto a la materia prima.
ResponderSuprimirUn saludo.
¡Que pinta madresanta!!! ¿ese termómetro es el de Ikea?
ResponderSuprimirNo Pilar. Este termómetro es bastante antiguo. Es un termómetro de laboratorio de cuando yo estudié electrónica reconvertido a usos gastronómicos. El de Ikea, por 8€ tiene muy buena pinta.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Pues ya tengo una excusa pal Ikea...gracias ;O)
ResponderSuprimirEs un lujo poder conseguir esta ventresca y cualquier receta que hagas con ella te queda de muerte.
ResponderSuprimirBesos.
¡ Qué ricura !
ResponderSuprimirTu entrada me hace recordar que sigo sin encontrar mi termómetro...
Acabo de cenar pero me tomaba yo ahora esa rebanadita de pan con tu vetresca, tan ricamente.
Un abrazo,
María José.
El atún superior!
ResponderSuprimirYo cocino mucho con esta técnica, sobre todo el bacalao, es tremendo como sale de jugoso, con ese sabor delicadísimo al aceite, a mi me encanta. Con el atún no lo he hecho nunca así que mira tú, me has dado una idea.
Como llevais el comienzo del verano, imagino que bien, con sus calores y demás.
Un beso enorme para Eva y el opá y pa ti besote gordo, gordo.
Jose, una receta de las buenas, y mas sencilla no puede ser, y con la materia prima que disfrutamos en el mercado todos los dias, no podemos dejarla pasar.
ResponderSuprimirEn mi entrada de hoy tambien juego con el termometro, y despues de usarlo no es nada dificil, un besote paisano
Qué cosa más rica, Jose.Dan ganas de comerlas a cualquier hora.
ResponderSuprimirQué sabor tiene que tener esas ventrechas. Un lujo que no necesita de complicaciones.
ResponderSuprimirUn saludo.
Me encanta cocinar con atún fresco. Un lujo de receta.
ResponderSuprimirPor cierto, yo también soy autodidacta en la cocina.. mi madre lo máximo una tortilla francesa, eso si, las borda! me quedo en tu cocina encantada.
Un saludo
cosasdemicocina.blogspot.com
Gracias Patricia. Encantado de tenerte en mi cocina.
ResponderSuprimirUn saludo.